viernes, 13 de diciembre de 2013

Descubrimientos de belleza: ghd


Cuando una nace con el pelo rizado, no sé muy bien lo que pasa, pero cuando una nace con el pelo muy rizado sí, que le gusta el pelo muy liso... Y aquí comienza otra de mis historias.

Sé a ciencia cierta que algunas estaréis diciendo: con lo bonito que es el pelo rizado, y lo cómodo, y bla, bla, bla... 

Reconozco que tengo un rizo bonito (grande y con mucho nervio desde la raíz), o más que reconocerlo me baso en la opinión de todos y cada uno de los peluqueros que lo han visto mientras trataban de convencerme de llevarlo natural, pero no, lo siento, sorry, no me gusta. Sí cambio de opinión prometo avisar... Gracias!

Muchas de las personas que me conocen estarán alucinando: primero porque nadie sospecha que haya casi tirabuzoncillos escondidos en mi melena lisa, y segundo porque hace años que no lo llevo rizado ni en verano ni en invierno.

Cuando era peque mi madre me lo alisaba con cepillo redondo y secador como podía, y hay que reconocer que no le quedaba mal, pero hasta que salía a la calle, a la más mínima gota de humedad, encrespamiento bestial.

Como momento didáctico, os contaré que entre secado y secado me decía: con el pelo que tú tienes, si lo quieres liso y bonito vas a tener que ir mucho a la peluquería cuando seas mayor, así que ya puedes estudiar para hacer una buena carrera y que puedas pagártelo... Eso es saber dar donde a uno le duele! Y me apliqué el cuento.

Cuando salieron las primeras planchas para casa (sí, esas que hacían también esas onditas terribles como sí tuvieras la marca de mini trenzas en el pelo) me las compraron, pero eso a mi pelo no le hacía nada de nada... Dos usos y al armario.

A los 14 descubrí la espuma y la gomina y decidí que mejor rizado que mal alisado, y así hasta que llegué a Salamanca al mundo del colegio mayor... Con tanta chica junta lo que no se le ocurre a una se le ocurre a la otra, y aparecieron Tania y Laura con sus súper planchas profesionales... Estéis donde estéis, os estaré siempre eternamente agradecida. 

Aunque por mis experiencias previas yo no tenía ningún tipo de confianza en el método, ellas lo vieron claro y me convencieron para planchármelo un día. Y aluciné... aluciné mucho. Mi pelo se movía como si hubiera salido de la peluquería, o como si nunca hubiera habido un rizo.

Tal fue el impacto que a los dos días mi madre me envió por mensajería unas iguales. Y desde entonces, hace ya unos añitos nadie me volvió a ver por la calle con el pelo rizado... y nos volvimos inseparables.

Cuando pensé que eso ya no podía mejorar, empecé a oír hablar de las stylers ghd: en peluquerías de referencia, en revistas especializadas y de moda... Y pensé que tener el pelo liso era genial, pero que si además podía no estropearlo tanto o no estropearlo nada y tenerlo más sano, mejor que mejor.

Y me lancé a por las ghd, una edición limitada cuquísima, con su estuche térmico protector y un secador de viaje... El packaging amor a primera vista, y aunque la realidad es que tardaba más o menos lo mismo con las mías, y el pelo quedaba igual de liso, con el tiempo sí noté que se estropeaba menos... Y un plus? Tras un tiempo de inactividad se apagan solas, y la temperatura se mantiene constante independientemente de las variaciones del ambiente.

Y el gran plus...su edición ghd pink, en la que parte de los beneficios van a la Fundación Sandra Ibarra

Reconozco que en un inicio eran las que quería, por ser rosas, y sobre todo por lo que implica poder aportar un granito de arena a la lucha contra el cáncer, pero estábamos en navidades, no las encontraba por ninguna parte, y la paciencia no fue nunca una de mis virtudes. Con las próximas no lo dudaré.

De esto hace como 6 años y ahí siguen, y como me pasó en su día cuando utilicé por primera vez mi iPhone, supe que en ghd me habían fidelizado, y que a pesar del precio si alguna vez se me estropeaban iría de cabeza a por unas iguales.

Queréis saber qué fué lo siguiente? Pues que sacaron por primera vez secadores, y tal cual lo supe el secador ghd entró uno en mi wish list. Y pronto salió de la wish list y entró por la puerta de mi casa. 

Una vez más, un precio superior a lo que hay en el mercado pero la convicción absoluta de que no me había confundido: diseño súper elegante, ergonomía, mucha potencia (que para quienes tenemos mucho pelo se agradece enormemente que se seque rápido) y respeto de la fibra capilar y el cuero cabelludo.



Y vosotras? Soléis utilizar planchas y secador o preferís que el cabello se seque de forma natural? Las planchas son archiconocidas, pero conocíais también los secadores ghd? Habéis probado sus productos?

Feliz viernes y feliz fin de semana!

Besitos

M

2 comentarios:

  1. Ains!! si yo dejase mi pelo al viento y a lo natural!!!!ajajajaja!
    Como me acuerdo de tus planchas...eran las mas guays que veíamos en aquellos tempos...jajaja!
    Yo me aliso con el secador casi siempre pero con cepillos ghd..chica que descubrimiento!!
    planchas, si tengo , tres...de cuando tenia el pelo mas largo, y la ghd también pero ahí las tengo aburriditas.
    Ademas , hace poco me corte le pelo y ahora tardo menos en arreglármelo pero aun no lo tengo dominado...jejeje!
    besos
    Ana

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    Respuestas
    1. Es que si yo me lo cortara y me lo dejara al natural... Pelochos al poder!
      Mis planchas son mi must have... Van conmigo a donde vaya, lo primero que entra en la maleta! :o)
      Ana, 3 planchas? Vende 2 y quédate sólo con las ghd! Jajaja!
      Feliz sábado!
      Xoxo

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